Soy tan ciega a veces, ¡Soy tan tonta!
Este blog tan sólo está compuesto de escritos simples de una chica simple en momentos concretos.
domingo, 30 de diciembre de 2018
lunes, 24 de septiembre de 2018
lunes, 13 de agosto de 2018
De una catarsis nace lo bueno dicen. Hay que ver el vaso medio lleno dicen.
Dicen tantas cosas, dicen y dicen.
Pero la verdad es que somos mucho más felices en el desconocimiento.
Como un cáncer sin detectar, una verdad nefasta sin ser contada, los traumas de niña bien guardados.
El desconocimiento a veces es una vana felicidad.
La felicidad efímera que se va para traer una real, esa que se forja a partir de los restos, de los escombros en los que te convierte la vida con cada uno de sus golpes, con cada de una se sus verdades ocultas que aflora justo cuando menos te lo imaginas, como una enfermedad que no se detecta, pero que de pronto explota y te echa a perder la vida.
Ojos que no ven, persona que se engaña y no asume, que vive en una feliz mentira.
Las verdades son duras, son nefastas muchas veces, pero no te matan y de a poco te dejan de doler, te dejan de mortificar y se van haciendo parte de ti, de ese ser roto, ese ser que pese a estar destrozado sigue caminando por el mundo.
Dicen tantas cosas, dicen y dicen.
Pero la verdad es que somos mucho más felices en el desconocimiento.
Como un cáncer sin detectar, una verdad nefasta sin ser contada, los traumas de niña bien guardados.
El desconocimiento a veces es una vana felicidad.
La felicidad efímera que se va para traer una real, esa que se forja a partir de los restos, de los escombros en los que te convierte la vida con cada uno de sus golpes, con cada de una se sus verdades ocultas que aflora justo cuando menos te lo imaginas, como una enfermedad que no se detecta, pero que de pronto explota y te echa a perder la vida.
Ojos que no ven, persona que se engaña y no asume, que vive en una feliz mentira.
Las verdades son duras, son nefastas muchas veces, pero no te matan y de a poco te dejan de doler, te dejan de mortificar y se van haciendo parte de ti, de ese ser roto, ese ser que pese a estar destrozado sigue caminando por el mundo.
martes, 26 de junio de 2018
martes, 15 de mayo de 2018
Elegir el camino
Últimamente he sentido muchas cosas: rabia, miedo, frustración, pena, mucha pena, felicidad, melancolía y por supuesto amor, mucho amor.
A veces cuesta sonreír, incluso respirar, ya nadie pregunta nada, me parece perfecto. Tengo derecho de ser un zombie.
La verdad es que no quiero volver el tiempo ni un minuto atrás, las cosas pasan por algo y hay que afrontarlas, pero me gustaría tanto apresurar el proceso y volver a mi vida como la estaba intentando comenzar, pero el tiempo es el tiempo y no nos da el gusto. La cosa no es a nuestro antojo, la vida es como es y hay que aceptarla como viene y tomar nuestras decisiones.
A veces cuesta sonreír, incluso respirar, ya nadie pregunta nada, me parece perfecto. Tengo derecho de ser un zombie.
La verdad es que no quiero volver el tiempo ni un minuto atrás, las cosas pasan por algo y hay que afrontarlas, pero me gustaría tanto apresurar el proceso y volver a mi vida como la estaba intentando comenzar, pero el tiempo es el tiempo y no nos da el gusto. La cosa no es a nuestro antojo, la vida es como es y hay que aceptarla como viene y tomar nuestras decisiones.
martes, 23 de enero de 2018
Luego despertó.
¿Y si muero mañana?
El muchacho asustado se encontró con aquel sobrecogedor sentimiento, ¿cuánto he hecho?
Si él moría mañana, si él enfermaba gravemente, si su vida por alguna extraña razón no volviera a ser la misma mañana o pasado o dentro de una hora, quedaría con algo de dinero guardado, con algunos viajes, sin una buena historia de amor que contar. Muchas pretendientes, pero sin alguien que le diera amor sincero y desinteresado, sin una compañera. Sin embargo él tenía amigos, no de esos para salir, para drogarse o para beber alcohol, sino que buenos amigos que estarían a su lado siempre.
El muchacho dejó sus planes a un lado, ya no seguiría ahorrando dinero para comprarse una casa, no aún. Él prefirió vivir el presente "Si muero hoy no quiero arrepentirme", pensó. Comenzó a escribir una lista, salió a bailar, fue a conciertos, conoció lugares aledaños, visitó a sus amigos.
Él soltó todas las cuerdas que lo ataban a la vida monótona y sedentaria, comenzó a leer bajo árboles y a caminar más, intentando siempre encontrar no sólo su bienestar, sino también el de quienes lo rodeaban. Al fin encontró su equilibrio, su felicidad...
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