jueves, 9 de febrero de 2012

Mor...

Mi mente no podía conectarse con mi cuerpo. Intentaba abrir los ojos, pero no podía. Estaba viva, pero mi cuerpo no lo estaba.
Él me miraba sentado junto a la cama, comenzó diciendo que me amaba y prosiguió con la más ferviente declaración de amor nunca antes pronunciada. En ese momento mi mente comenzó a unirse a mi cuerpo, sin embargo no fue para nada bueno, comencé a morir. Vi una luz blanca y luego volví a aquella habitación en la que una máquina mostraba una línea, sin la más mínima ondulación, dejando en claro que me vida se había extinguido.
Podía verlo. Él lloraba, abrazando mi cuerpo inerte. Sollozaba, sollozaba y no podía dejar de mirarlo. Quería estar con él, pero ya no podía.