lunes, 24 de septiembre de 2018

Respira, respira hondo.
Piensa, piensa, pero no tanto.
Siente y no te dejes llevar.

Escucha, pero no pongas atención.
Sonrie, aunque cueste.
No necesitas llorar.

Sigue caminando y mira dónde pisas.
No mires lo que queda atrás.
Vive, porque tal vez no encontremos un mañana.

No hay comentarios: