Respira, respira hondo.
Piensa, piensa, pero no tanto.
Siente y no te dejes llevar.
Escucha, pero no pongas atención.
Sonrie, aunque cueste.
No necesitas llorar.
Sigue caminando y mira dónde pisas.
No mires lo que queda atrás.
Vive, porque tal vez no encontremos un mañana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario