martes, 24 de mayo de 2011

Finalmente desistió...


Con sus ojos llorosos mirando la fuerte luz que proyecta su computador, se encuentra él. En la oscuridad de la noche su piel palidecía, mientras que las comisuras de sus labios esbozaban una sonrisa al leer este texto. Vestía ropa de calle, pese a estar ya en casa y no tener un motivo para salir de ella. Sin embargo, sentía ansias de salir a tomar un poco de aire, despejar su cabeza, ya que detestaba estar tan encerrado como lo estaba...

sábado, 7 de mayo de 2011

Sueño...

Entre, entrevistas, signos, reportajes, personas, más personas, conciertos, salidas, comidas, grabaciones para radio, ideas, muchas ideas y amigos, pocos amigos se me resbala el tiempo entre los dedos.

¿Cómo es que ya estamos en mayo?

Supongo que como una vez dijo Gabriel -sí Gabriel, que ya no sé qué significa para mí, ni que significo para él, pero eso ya es otro cuento- en uno de nuestros tantos viajes en micro: "A los veinte años el tiempo empieza a pasar más rápido", algo que terminó siendo muy cierto, pese a que aún no he cumplido veinte años -aunque falten 4 días- siento que el tiempo huye, que las cosas cambian muy rápido, siento que las cosas empeoran o mejoran en tiempos inexplicables. A veces cierro los ojos y me doy cuenta que ya es otro día, o que ya se fueron los sentimientos hacía algunas personas.

Es verdad,aunque parezca un sueño, uno de esos sueños en los que en un momento estás haciendo una cosa y luego de la nada otra. Un sueño en el que ayer estaba trabajando en el JUMBO, luego estaba en Santiago mirando hacía todos lados, disfrutando de mi semana de vacaciones, finalmente me encuentro leyendo libros, muchos libros, pocos por diversión, muchos por obligación, entrevisto personas, llueve, camino por lugares jamás pensado, acompaño junto a Seba a una querida amiga mientras se muda de casa, finalmente más pruebas, más trabajos más tormentos y peleas.

¿Cuándo voy a despertar?
Tal vez este sueño sólo termine cuando salga de la universidad y la vida se vuelva más pesada, en la que tenga que compartir con más personas, parir un hijo y tener la difícil misión de educarlo y hacerlo bien. Sin embargo y sin importar el sufrimiento que tenga en el camino, voy a dar lo mejor de mí, aunque a veces afloje, para así poder despertar de una vez y echarme a volar.

jueves, 5 de mayo de 2011

No entiendo nada...


Mi respuesta es siempre un "No sé".
¿Cómo esperan que responda a algo que realmente no entiendo?
Prefiero esperar, para saber que decir, saber que pasa.
Decir "si" o decir "no" sería mentir.
Si sí o si no, no lo sé.