martes, 15 de mayo de 2018

Elegir el camino

Últimamente he sentido muchas cosas: rabia, miedo, frustración, pena, mucha pena, felicidad, melancolía y por supuesto amor, mucho amor.
A veces cuesta sonreír, incluso respirar, ya nadie pregunta nada, me parece perfecto. Tengo derecho de ser un zombie.
La verdad es que no quiero volver el tiempo ni un minuto atrás, las cosas pasan por algo y hay que afrontarlas, pero me gustaría tanto apresurar el proceso y volver a mi vida como la estaba intentando comenzar, pero el tiempo es el tiempo y no nos da el gusto. La cosa no es a nuestro antojo, la vida es como es y hay que aceptarla como viene y tomar nuestras decisiones.

1 comentario:

Luis Gaspar dijo...

¿A qué vinimos entonces?
Somos fieles y seguimos al pie de la letra lo que nuestras influencias nos dicen y explican acerca de la vida misma. Sin encontrar un rumbo, sólo caminamos a la espera de algo inexistente.
No pienso así, pero esta masa de humanidad lo piensa. Vinimos al mundo a ser felices, vivir es un producto de sucesos muchas veces inesperados, pero ya estamos acá.
Más vale disfrutar de esto.