sábado, 7 de mayo de 2011

Sueño...

Entre, entrevistas, signos, reportajes, personas, más personas, conciertos, salidas, comidas, grabaciones para radio, ideas, muchas ideas y amigos, pocos amigos se me resbala el tiempo entre los dedos.

¿Cómo es que ya estamos en mayo?

Supongo que como una vez dijo Gabriel -sí Gabriel, que ya no sé qué significa para mí, ni que significo para él, pero eso ya es otro cuento- en uno de nuestros tantos viajes en micro: "A los veinte años el tiempo empieza a pasar más rápido", algo que terminó siendo muy cierto, pese a que aún no he cumplido veinte años -aunque falten 4 días- siento que el tiempo huye, que las cosas cambian muy rápido, siento que las cosas empeoran o mejoran en tiempos inexplicables. A veces cierro los ojos y me doy cuenta que ya es otro día, o que ya se fueron los sentimientos hacía algunas personas.

Es verdad,aunque parezca un sueño, uno de esos sueños en los que en un momento estás haciendo una cosa y luego de la nada otra. Un sueño en el que ayer estaba trabajando en el JUMBO, luego estaba en Santiago mirando hacía todos lados, disfrutando de mi semana de vacaciones, finalmente me encuentro leyendo libros, muchos libros, pocos por diversión, muchos por obligación, entrevisto personas, llueve, camino por lugares jamás pensado, acompaño junto a Seba a una querida amiga mientras se muda de casa, finalmente más pruebas, más trabajos más tormentos y peleas.

¿Cuándo voy a despertar?
Tal vez este sueño sólo termine cuando salga de la universidad y la vida se vuelva más pesada, en la que tenga que compartir con más personas, parir un hijo y tener la difícil misión de educarlo y hacerlo bien. Sin embargo y sin importar el sufrimiento que tenga en el camino, voy a dar lo mejor de mí, aunque a veces afloje, para así poder despertar de una vez y echarme a volar.

jueves, 5 de mayo de 2011

No entiendo nada...


Mi respuesta es siempre un "No sé".
¿Cómo esperan que responda a algo que realmente no entiendo?
Prefiero esperar, para saber que decir, saber que pasa.
Decir "si" o decir "no" sería mentir.
Si sí o si no, no lo sé.


miércoles, 13 de abril de 2011

Sobre la vida...

Es extraño y a la vez fascinante lo que una persona puede provocar en nuestras vidas. Muchas veces esas personas nos hieren, con o sin querer, pero siempre dejan algo bueno, un algo que nos acompañará por siempre.

A veces la vida es difícil y muchas personas intentan boicotear la felicidad ajena, sin embargo hay que saber sobreponerse a ello, hay que salir adelante, hay que correr, vivir, soñar, gritar, cantar y encantarse de la vida, compartir con las personas que realmente valen la pena, estudiar para alcanzar tus sueños, o luchar para conseguirlos de la forma que se crea necesario, hacer un hueco en el mundo, hacerse notar, sin necesidad de lucirse o ser un bufón, leer, sonreír, imaginar, amar, jugar, encantar y encantarse de la vida.

La vida es corta y hay que disfrutarla, la vida es intensa y hay que vivirla, la vida es una y por ende hay que intentar ser feliz
.

sábado, 9 de abril de 2011

Entre miradas vanas, sonrisas infames me desperté un día. Pensé que era mi imaginación, más mentirme a mí misma ya no podía.

Tal vez podría mentirle al mundo, sin embargo el mismo mundo mentía. Me sentí sola, sentí que moría. De pronto una abrasadora luz iluminó todo, obligándome a comprender que sola nunca estaría.

martes, 29 de marzo de 2011

Allí estaba ella con su corazón desgarrado, esperando una señal, una palabra, un gesto. Tan sólo un gesto de aprecio le bastaba para continuar con ese amor que tan dentro guardaba. Sin embargo el tiempo iba pasando y no había ningún indicio de que sus sentimientos fueran correspondidos. En ese momento se percató que era mejor dejar volar su amor, dejarlo libre, ser libre, seguir su vida sin él, sin ataduras.

Entonces se marchó sin siquiera mirar atrás, sin reparar en los mil y un gestos de amor que él le brindaba. Nadie dijo una palabra y Ambos asumieron que sus sentimientos jamás fueron correspondidos.

lunes, 24 de enero de 2011

Rostro de TV...

Temuco, Chile.

Más de treinta grados (Celsius) se hacían sentir sobre la cuidad. Las personas cambiaban los abrigos por poleras, pantalones cortos, faldas y para lidiar con el calor acudían a diversos lugares en busca de bebidas.


-¡Anda el Pato Torres!- Le comentó un caballero, mientras compraba una cerveza.

-¿Qué que? ¿Quién?- Respondió la cajera que no entendía el motivo de su felicidad.

-Ese que sale en la tele, el de teatro en Chilevisión. Pero me dijo que no le contara a nadie.

-Ahhh… ¿De verdad?- La voz sonó tal vez un poco aburrida y sin vida, la verdad es que no le importaba que “Pato Torres” estuviera o no dentro del local. Dedicó una sonrisa al cliente y le dio su boleta, a su vez él iba a la caja contigua a contar nuevamente su historia.


Al cabo de unos minutos…

-Uh! Las cajas están vacías, debe ser por que anda el Pato Torres, ¡más pesado el hombre! ¡Si no pescaba a nadie!

-Sí, debe ser por eso que hay poca gente, así tiene cajas para escoger- respondió la chica con tono animoso.

-Sí, es verdad, mejor para nosotros…


El día terminó, de Pato Torres no se supo nada, tampoco importaba realmente. Fue simplemente un día más de trabajo. Sin embargo, en el ambiente se podía sentir lo que causa una cara conocida, un “famosillo” en el mundo de los plebeyos.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Es verdad… La vida te trae sorpresas.

A veces nunca te imaginas que al cabo de un año las cosas pueden ir tan bien, o a veces tan mal, depende de dónde se mire, sin embargo te das cuenta quienes son las personas que año tras año han estado a tu lado apoyándote, ayudándote a no caer a seguir…

Es verdad también que la vida es extraña. O mi vida es extraña.

Vivo en un mundo confuso en el cual, todo puede ser posible, amor, amistad, odio, rencor, cosas inexplicables. Me está costando amanecer todas las mañanas con una sensación distinta. Mi vida es como la producción agropecuaria del país: “Lo único estable que tiene es su inestabilidad”.

viernes, 17 de diciembre de 2010

...

¿Querías herirme?

Lo lograste.

Ni siquiera sé quien eres, sin embargo sé de lo que da tu patética vida.

Creo que no debiste haber fijando en mí, si ni siquiera das la cara. Pronto se sabrá. Y ahí estaré para repudiarte, así como estarán mis amigas a mi lado también haciéndolo y grabándose bien en la retina la tu cara de inocencia infundada.

¿Quién eres? No seas cobarde y da la cara. ¿Quién diablos eres?

¿No te da vergüenza esparcir rumores de las personas? Y aún mejor para ti: “esconderlo para que las personas realmente afectadas no lo sepan”.

No sé quién eres, pero has de ser la peor persona en el mundo. Y aún así no tengo nada contra ti. Lo único real en este asunto es que me das pena. Me causa tristeza tu miseria, que sin suerte me intentaste contagiar. Esa miseria que te carcome por dentro y te lleva a intentar arrebatarle a las personas lo más querido, sin embargo lo que más amo nunca me será arrebatado, porque mis sueños, mis anhelos, mis metas, no las podrás tranzar con nada, al igual que el amor de mis seres queridos. Y cuando las personas conozcan tu verdadero tú, terminarás siendo una persona solitaria, empero yo seguiré siendo la misma, mostrándome como de costumbre y junto a las personas que tanto me aman.

Ahora pregúntate ¿Valió realmente la pena hacer eso? ¿Qué ganabas esparciendo rumores de mí persona a mis amigos?

Yo creo que no. Sean mentiras o verdades, eso no hace más que mostrar la repugnante persona que eres.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Siempre es lo mismo...

Siempre es lo mismo, siempre es lo mismo... El principio de mi fin comenzó así:

-¡Mira lo que le regalaron a tu hermana!- Me dijo mi mamá, mientras mi hermana entraba a mi casa con un lindo gatito angora, color amarillo y de ojos verdosos.
-¡Qué lindo! –Chillé y luego proseguí con un dejo de enfado- ¿Por qué hasta ahora nunca nos dejaste tener un gato?

La verdad es que no recuerdo cuál fue la respuesta, pero he de suponer que debe haber sido una súper chanta. La cosa es que al cabo de una semana el gatito andaba hambriento. Mi hermana lo había descuidado. Me tuve que hacer cargo de él y adoptarlo como mi hijo.


Inmediatamente después la pérdida de nuestro perro Kilua llegó mi mamá y me dijo:

-¡Mira el perrito que adoptó tu hermana!
-Mh... Pero que lo cuide ella, yo no voy a andar cuidando kiltros ajenos.

A una hora de haber tenido esa conversación, tanto mis padres, como mi hermana desaparecieron misteriosamente, dejándome con la pequeña y redonda criatura a solas.

-Yo no te quiero, tú no me quieres, pero por favor no hagas...- la frase fue bruscamente interrumpida por mí al ver que mis temores se hacían realidad y el can, que realmente más que perro parecías una vaca en miniatura, había defecado tomo el comedor. A los 5 meses murió. Nooo! No lo maté :c !

Luego de la muerte de aquel perro, ya de edad adulta mi mamá me dijo:
-¡Mira lo que le regalaron a tu hermana!- Mi hermana traía en una caja, otro perro. Era café, parecía una bola, al igual que el anterior.
-¡Siempre es lo mismo! Al final siempre termino cuidándolos yo!

Y así fue. Me tenía que quedar sola con “Bill” el nuevo integrante de la familia. Tenía que darle agua, comida y eso.


Hoy mi mamá señala al sillón y me dice:
-¡Mira Fer lo que recogió tu hermana!
-¡Ay no! –Chillé mirando una bola de pelos negra dormida sobre el sillón.

Como de costumbre salieron y la perrita corría chillaba, se orinaba y defecaba dentro de la casa, pero esta vez no limpié y me quedé con mi moribundo perro amarillo.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Creer...

(Del lat. credĕre).

1. tr. Tener por cierto algo que el entendimiento no alcanza o que no está comprobado o demostrado.

2. tr. Dar firme asenso a las verdades reveladas por Dios.

3. tr. Pensar, juzgar, sospechar algo o estar persuadido de ello.

4. tr. Tener algo por verosímil o probable. U. t. c. prnl.

5. tr. Dar asenso, apoyo o confianza a alguien. ¿Nunca me habéis de creer? U. t. c. intr. Creemos EN él.

6. tr. creer en Dios.

7. prnl. Dar crédito a alguien. Creerse DE su gran amigo.




Creer o no creer, ¿a quién debo creer?


¿A dios?, ¿al papa?, ¿a los amigos que me quedan?


El mundo me está dando motivos para no creer en nada, ni en nadie. Si no puedo creer en ti ¿qué hago?


La verdad es que ya estaba acostumbrada a la soledad, pero llegaste y me recataste de mi martirio, pero fue en vano, porque simplemente me enterraste en un lugar dónde jamás va a llegar el mismo sol. Sí podré vivir bien sin ti y lo sé, pero no será lo mismo porque te amo, te lo dije: "Te amo y nunca lo dejaré de hacer".



Espero que el sol salga tan brillante cada mañana cómo lo era este verano, brillante cálido que nos despertaba a las 10 de la mañana entrando por mi ventana.


Esperaré. Te esperaré. Te escucharé, pero nada será lo mismo. Supongo que quiero una linda despedida, porque los segundos comienzos no existen y creo que esto ya terminó. Aunque te siga amando, no podré confiar más en ti. Porque perdí la capacidad de creer.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Fragmento de entrevista...

-"Al único que no le fallan y lo vienen a ver todos los días es al Emilio"
-"¿Usted cree que Emilio haga milagros?"
-"Que va a hacer milagros él, si fue más malo. Mató a sus dos abuelitos que lo criaron. No él no es un santo, mejor háganme santo a mí, pero yo no creo en esas leseras."
Fragmento de entrevista al auxiliar Juan.

martes, 2 de noviembre de 2010

Depresión...

Patética, crédula, estúpida.

¿Qué pretendía al intentar mentirme a mí misma?

En el fondo de mí sabía que esa confusión no era una banal, aunque la gente me aseguraba que eran “tonteras mías”. ¿Quién iba a pensar que de tras de esas palabras bonitas se escondía lo que había intentado olvidar?

Ya no sé que es la confianza… ¿Por qué confiar? No entiendo… Si al final soy la única que dice la verdad… Es triste, patético. Duele.