miércoles, 4 de marzo de 2015

Su propio amor.

La triste melodía que se desprendía de su guitarra se disipó, junto con la desgarrada voz que cantaba una canción de amor.
Tatuó en en su cara una sonrisa, mientras inundaba los rincones con su risa, comenzando los días de alegría.

Una nueva canción en el aire brotó, esta vez era de un verdadero amor.

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