sábado, 26 de diciembre de 2009

Una razón…

Mi mamá llegó a despertarme.
-Oie… ya son las doce es hora de levantarse.
-Si? Las doce… pensé que era más tarde.-Ella vio la hora.
-Son las unas y media… Levántate.
-No quiero, ¿Para que me voy a levantar?- le respondí, mientras en mi fuero me repetía a mi misma
“una razón, sólo necesito una razón”.



Aún no encuentro la razón, pero me levanté igual porque pensé “esto puede terminar en una depresión” y en realidad no quiero eso; nadie quiere eso…




1 comentario:

Anónimo dijo...

Sé lo que se siente... arriba el animo por lo menos me alegra que tienes fuerza de voluntad. No te dejes caer aunque cueste...

Te quiero mucho!!