Mi mamá llegó a despertarme.
-Oie… ya son las doce es hora de levantarse.
-Si? Las doce… pensé que era más tarde.-Ella vio la hora.
-Son las unas y media… Levántate.
-No quiero, ¿Para que me voy a levantar?- le respondí, mientras en mi fuero me repetía a mi misma “una razón, sólo necesito una razón”.
Aún no encuentro la razón, pero me levanté igual porque pensé “esto puede terminar en una depresión” y en realidad no quiero eso; nadie quiere eso…
1 comentario:
Sé lo que se siente... arriba el animo por lo menos me alegra que tienes fuerza de voluntad. No te dejes caer aunque cueste...
Te quiero mucho!!
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