Como una suave melodía llegaste a mi mundo,
de forma instantánea te aunaste a mi vida,
yo sin entender, sin saber cómo ni por qué,
sólo seguí mirando, esperando, ¿esperando qué?
Melodía inquieta, voluble, que no dejaba de sonar,
en mi alma inestable y triste que agonizaba,
que no se encontraba y no quería volver,
mirando el pasado como vasto anhelo.
La composición inconclusa que intenté aplacar,
buscando el silencio y la tranquilidad,
buscando otros sonidos, queriendo olvidar
a veces buscando el ruido, a veces buscándome.
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