viernes, 20 de enero de 2012

Sueño.

Ella tenía unas ganas locas de cerrar los ojos y echarse a dormir donde sea.
Cerrar los ojos y despertar en un lugar hermoso, tal vez deseó estar muerta, tal vez sólo pensaba estar con la persona má importante para ella en ese momento, o en otro similar.

Los párpados le pesaban, sin embargo no se podía rendir.

La vida le daba malas noticias, luego le brindaba un pequeño abrazo tan tibio que nunca se quiso desligarse de él.

Pero el sueño seguía, el cansancio no la dejaba pensar, no la dejaba querer cansarse o hacer algo. Simplemente ella ya no podía escribir, pese a lo mucho que quisiera, comenzó a dormirse en una silla, tan cómoda que talvez seguiría allí por toda la eternidad.

2 comentarios:

GorillazArchive dijo...

Lindo texto. Por cierto, bonita la foto que decora tu blog... :)

Ardilla Errante :v dijo...

¡Gracias!