Junto al sonido de un violín creo escuchar tu voz.
¿Por qué has desaparecido?
¿Dónde estás?
¿Puedes oírme?
Aquellos melancólicos acordes me hacen doler el pecho, el corazón se me agita y espera con ansias tu regreso.
Está engañado.
La densa neblina me impide ver la realidad. Esa realidad que tanto cuesta asumir.
Amor, dolor, incertidumbre, miedo y detrás de todo te encuentras tú.
Verdad, mentira. Nada importa ahora. Lo que me digas te creeré. Tal sólo responde.
¿Sigues ahí?
Aquella noche cubierta por fúnebre silencio encontré la respuesta.
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